viernes, 16 de febrero de 2018

#WomenPNL: "Elías Portolu", de Grazia Deledda

Este es el tercer libro que leí para el reto. La autora en cuestión es Grazia Deledda, quien nació en Italia y tuvo que estudiar Literatura de forma autodidacta porque en esa época las mujeres no podían continuar estudios superiores a la primaria. Publicó numerosas novelas y obras de teatro que retrataban la vida en la región de Cerdeña, siempre poniendo el foco de atención en la asfixia que causaban los preceptos religiosos y morales. Elías Portolu es una de ellas. 

Título: Elías Portolu

Título original: Elias Portolu

Autor: Grazia Deledda (1871-1936)

Año de publicación: 1903

Traducción: José Miguel Velloso

Calificación: 🌟🌟🌟

Y el odio, ¿sabes qué es? ¿Y ver triunfar al enemigo, al rival, que se apodera de lo tuyo y luego te persigue? ¿Y te han traicionado? ¿Traicionado la mujer, el amigo, el pariente? ¿Y has acariciado durante años y años un sueño, y luego lo has visto desaparecer ante ti como una nube? 

Otra vez tropiezo con lo mismo: me gusta la forma, no el contenido. Elías Portolu es una novela con un despliegue muy bueno en las descripciones y en los diálogos, pero los hechos y los personajes no me interesaron en lo más mínimo. De hecho, llegaron a exasperarme y yo suelo ser muy paciente con los personajes, sobre todo cuando el objetivo del libro es transmitir algo más. 

Esto sucede en Nuoro, el pueblo natal de la escritora, un lugar situado en la región de Cerdeña, Italia. Elías, el del título, sale de la cárcel y se reúne con su familia, compuesta por los padres y dos hermanos. Uno de ellos, Pietro, está comprometido con una hermosa joven llamada Maddalena. El resto ya lo pueden imaginar solos. 

Deledda recibió el Nobel en 1926
El pobre Elías hace un esfuerzo por volver a encajar en la familia. Tiene malos recuerdos de “aquel sitio” (él lo llama así) y necesita encauzarse, aunque no parece mal muchacho. Incluso hace una peregrinación por un santo para que lo ayude. Lástima que no le pidió a San Francisco que el padre dejara de hablar a los gritos y que la madre se tomara un descanso. Porque si hay algo que se nota a la legua, casi por sus luces de neón, es que los mandamientos sociales se cargan como una cruz. Y creo que eso Deledda lo tenía en cuenta y necesitaba mostrarlo. A Elías se lo describe como afeminado y lo tratan como a un bicho raro. Y Berte Portolu, el padre, quiere que sus hijos varones sean leones (hay una fijación con la animalización), que beban (después de pedirle a la madre que les sirva, por supuesto), que demuestren carácter ¿Y hay otra muestra mayor de debilidad que la de sucumbir a la pasión por una mujer que está prohibida? En esta novela, no. La tentación, la vocación religiosa, los impulsos, todo está tratado con explicaciones casi místicas de por medio. Y no es ninguna sorpresa. 

Resumo qué me gustó y qué no. Me gustó el modo en que está escrito, la pasión que traspasa el papel con las palabras. Aunque el tono religioso pueda molestar a aquellos que no son creyentes (yo tengo una mínima tolerancia al discurso, algo que se adquiere después de leer tantos clásicos), la mano habilidosa de la escritora compensa la paciencia. Pero el gran problema es que esto se ve eclipsado por idas y venidas infantiles de Elías quien, a pesar de contar con personajes que lo aconsejan, no escarmienta. Y cuando toma una decisión definitiva, ya es ridículamente tarde. SPOILER Dejar que Maddalena y Pietro se queden a cargo del resultado del “pecado” es egoísta. No haberla salvado de su hermano, tan violento y tan irreflexivamente malo de un día para el otro, también fue egoísta. Y seguro que Elías también se hubiera cansado de esa mujer, cuyas cualidades se reducen a ser buena (en esa época y en ese lugar, sinónimo de “que obedece al marido”) y hermosa. FIN DEL SPOILER Como digo siempre, son cuestiones de contenido pero a fin de cuentas influyen en el disfrute de la novela y me permiten analizar los comportamientos en otra época. 

Me quedan varias cosas en el tintero (o en teclado) pero prefiero terminar para no seguir usando los spoilers. Deledda es talentosa, eso no lo dudo, y pone especial énfasis en retratar la vida en una zona rural, lejos de la Italia continental. Hubiera preferido otra historia, antes que experimentar ese ambiente a través de las caprichosas acciones de un joven indeciso. Seguiré leyendo a Deledda, pero sería bueno que sus libros estuvieran a disposición y no que sea una figurita difícil de encontrar. 

viernes, 9 de febrero de 2018

Mix: libros comprados + favoritos diciembre-enero

Acá está otra vez esta sección híbrida que no tiene banner y que va en contra de las secciones blogueriles (??). Pero me divierte prepararla porque me permite hablar de otras cosas que me gustan.

Libros
Al tener unos cuantos amiguitos nuevos en las estanterías se complica sacarles fotos, así que los apilé y los acomodé para que no giren la cabeza al ver los títulos. Que conste que dije que enero- febrero era mi período de compradora compulsiva (porque ahorro más para los libros). La cuestión es que esta vez se adelantó la compulsividad en diciembre y abajo está la razón.   

Es una completa irresponsabilidad que las librerías hagan liquidación porque yo entro, miro y me llevo cosas. Ahora, fuera de broma: me da un poco de pena, porque si se hace tanta liquidación marca que la situación económica no marcha bien. Es complicado. Los libros (a excepción del de Toni Morrison) los compré en una librería que está sobre Avenida Corrientes (Capital Federal, mejor conocida como "Buenos Aires") que estaba vendiendo gran parte de sus ejemplares a un precio bajísimo. La oferta es tentadora, la verdad, sobre todo porque si van a una librería de cadena en este país no compran nada con la misma cantidad de dinero. Dejando el tema monetario de lado, me traje estos libros y estoy sorprendida por la variedad que elegí. 


Los títulos con letra pequeña son La invención de la soledad, de Paul Auster, y La canción de Salomón, de Toni Morrison. Mención especial: el rezagado que conseguí después de sacar la foto es El asesino ciego, de Margaret Atwood. 

Canción
Sí, sé que la canción tiene sus años, pero esto se llama "Clásico desorden", ¿no? XD No quiero aburrirlos hablando de cuánto me gusta la voz de Chris Cornell. Esta canción (y su voz) está en mi cerebro desde que era chica. Lo curioso es que en estos meses la escuché dos veces estando fuera de mi casa* porque alguien o algún local tenía la radio encendida. "Like a Stone", de Audioslave, no es una canción feliz, pero tiene fuerza. Ojalá les guste a quienes no la hayan escuchado nunca :)


Programa de tv
Miro muy poca televisión, pero enganché 4 programas de Robert Kirkman´s Secret History of Comics y me encantó. Nunca lo puedo seguir al hilo (soy muy desordenada para ver cosas) y AMC no ayuda mucho con los horarios. Sin embargo, está genial. Los episodios son temáticos y hay entrevistas con ilustradores, guionistas e incluso con los actores que se encargan de ponerle el cuerpo a esos personajes maravillosos. Muy, muy bueno. A mí me resultó muy educativo. 


Por último, quería avisar que si no me ven mucho por acá y por sus blogs en febrero es porque tengo que estudiar para un examen difícil y cursar. Así que tal vez tarde un poco en contestar y devolver comentarios. De todas formas, dejé entradas programadas :) Y como igual necesito revisar el mail voy a estar leyendo sus comentarios desde las sombras, muajajaja.
¡Que tengan buen fin de semana!

*Esta semana la volví a escuchar en un lugar público :O

martes, 30 de enero de 2018

#WomenPNL: "La corona", de Sigrid Undset (Cristina, hija de Lavrans #1)

Esta es la reseña del segundo libro que leí para el reto que se dedica a la autoras ganadoras del Nobel de Literatura. Sigrid Undset, que nació en Dinamarca y se mudó a Noruega a los pocos años, fue una escritora particular: trabajaba y luego escribía en la cocina, durante las noches. Su dedicación y su obra le valió el Premio Nobel en 1928 y fue la primera presidenta mujer de la Sociedad Noruega de Autores. Y aunque el libro no me haya gustado tanto por su historia, la escritura es impecable. Pasen y lean.
Título: La corona (Cristina, hija de Lavrans #1)

Título original: Kransen (Kristin Lavransdatter #1)

Autor: Sigrid Undset (1882-1949)

Año de publicación: 1920

Traducción: Rosa S. de Naveira*

Calificación: 🌟🌟🌟 

Composición de la serie: 
1) La corona
2) La mujer
3) La cruz

-Está bien que alguien no haga lo que no le parece bien […] Pero lo que no está bien es que a uno le parezca mal lo que no se atreve a hacer. 

Siento que no pude apreciar este libro, el primero de la trilogía Cristina, hija de Lavrans. Siento que le debo algo, como si me hubiera faltado comprensión o sensibilidad. La historia tiene fuerza, al igual que su particular protagonista, pero no alcanzó para hacer “click” en mí. Intentaré justificarme lo mejor que pueda y, como siempre, alentando a que otros lean a esta ganadora del Premio Nobel de Literatura y saquen sus propias conclusiones.

Los hechos están ambientados en una Noruega medieval y católica donde todo lo que sucede se explica con Dios de por medio. Cuenta la historia de Cristina desde que es una niña hasta la adolescencia y muestra su crecimiento en todo sentido: corporal (que incluye lo sexual, obviamente) y espiritual. Cristina es hija de Lavrans Bjoergulfssoen y de Ragnfrid, ambos campesinos y propensos a tener hijos con destinos fatales o desgraciados.  Cristina no es la excepción, ya que sufre ciertos episodios que determinan su carácter y el transcurso de su vida. 

Lo primero que se nota es la cristianización: cuesta “ver” que la gente le reza a santos católicos y menciona a Dios por la asociación inmediata Noruega- vikingos- paganismo. Pero en ese siglo las cosas habían cambiado y ahí están Cristina y toda su familia nombrando a Jesús y a María (nótese que su nombre hace referencia directa a Cristo). Luego hay hermosas descripciones de paisajes nórdicos y del paso de las estaciones (a veces muy crudas, como el invierno) mientras la protagonista se desarrolla en esa tierra que parece de ensueño. El escenario a veces parece una simple excusa, pero no sucede lo mismo con el tiempo: las convenciones sociales de la época marcan inexorablemente el destino de la muchacha. Y todo empieza, por supuesto, por el hecho de ser mujer y pasional en una de las peores etapas históricas para serlo. La condición femenina es un pilar fundamental de esta novela, al igual que la culpa, el arrepentimiento y el pecado. Hay párrafos muy largos en donde se sueltan sermones religiosos que leí por arriba, sinceramente. 

El conflicto principal gira en torno a qué hacer con la muchacha una vez que está a punto de casarse y ya tiene mala reputación porque SPOILER alguien intenta violarla. Veinte puntos para el que adivine: ella es la que pierde todo, incluso la credibilidad de las personas que conoce. FIN DEL SPOILER Como estaba prometida a un hombre llamado Simón, la única opción que le queda es pasar un tiempo en un convento, reflexionar y expiar sus culpas (la pobre se lo termina creyendo). El problema es que la autora, no conforme con el primer asalto a su integridad, decide agregar uno más. Y en ese punto yo ya estaba cansada de que todos señalaran lo bonita que era Cristina, como si ella hubiera buscado la aprobación de cada hombre que se le cruza en el camino. Nunca supe muy bien de qué se trataba el libro: puede ser un coming of age, una novela de costumbres, una novela de romance dudoso. Ni hablar de la escena grotesca que protagonizan Cristina, su enamorado y otro personaje femenino. Muy, muy grotesca. Y casi de telenovela. 
Sigrid Undset

Los personajes se desarrollan bien, a pesar de que el foco de la atención esté puesto en Cristina. Ella es una muchacha muy apegada a su padre pero luego, cuando llega la edad de casarse, decide complicarle la existencia. Tiene carácter fuerte y es decidida, pero un gusto pésimo por los hombres y las prioridades mal ordenadas. SPOILER En un momento crítico, cuando su hermana se está muriendo, lo único que le importa es su relación con Erlend, el chico malo y lindo de turno. Ese matrimonio no tiene futuro. FIN DEL SPOILER Los hombres como Lavrans, Simón, Arne y Erlend son los que más aparecen (junto a otros) para poner a Cristina entre la espada y la pared. Por suerte, tienen personalidad, por más que algunos sean insoportables. Lavrans es el que más me gustó porque reparte las responsabilidades como debe ser y es el más sensato. 

En cuanto al estilo, se entiende perfectamente y prescinde de las florituras. Creo que el fuerte de la escritura de Undset está en las descripciones de los paisajes y de los fenómenos climáticos que acompañan el drama de la novela. Destaco también el modo preciso con que explora y transmite los pensamientos de los personajes, sobre todo los de Cristina. Está narrado en tercera persona, así que facilita esconder información y decidir cuándo proporcionarla. El problema es que, en algunas ocasiones, me pareció que tenía olvidos. Por ejemplo, SPOILER pasan capítulos sin que se mencione el embarazo de Cristina y luego ella dice que la relación con Erlend no fue tan consentida como parecía en el momento en que se la contó “en tiempo real”.FIN DEL SPOILER Puede que sea un recurso para afrontar otro tema y no darle cuerda siempre a lo mismo. Con respecto a la segunda parte del spoiler, sólo le complica las cosas al lector y son giros forzados. Por otra parte, no me gusta el final. Sentí que el desvío de la atención hacia otro hecho era incoherente. Era necesario, eso sí, para esquivar una escena que personalmente yo no quería presenciar (“ya tuve suficiente”, pensé). Hay muchas otras cuestiones que me gustaría señalar pero me obligaría a ocultar la reseña en su totalidad.

La corona me dejó un mal sabor de boca pero quiero continuar la trilogía en breve, para que no se me olvide nada. No sé hasta qué punto aguantaré la evolución de Cristina si sigue diciendo que sí a todo lo que le prometan o le digan los hombres, pero me dejó la intriga suficiente como para esforzarme. Sería genial que el libro también se esforzara por agradarme con más realismo, más allá de que esté bien escrito. 

(*) Nota: la traductora no es la de la edición de la portada, si no de una que conseguí por internet porque no encontré el libro en físico. 

Leído en 2018

viernes, 26 de enero de 2018

[Pantalla] Spider-Man Homecoming: ¿más de lo mismo o "refresh" del personaje?


Título: Spider-Man. Regreso a casa

Título original: Spider-Man Homecoming

Dirección: Jon Watts

Reparto: Tom Holland, Michael Keaton, Robert Downey Jr.

Género: superhéroes/ acción

Año: 2017

Aviso: hay spoilers pero están debidamente ocultos. Saltearlos no afecta la comprensión de la reseña, así que no se preocupen. Si quieren leer los spoilers, sólo seleccionen el espacio en blanco entre SPOILER y FIN DEL SPOILER. 


Otra película de este superhéroe y van… Es muy triste el vaivén que sufre Spider-Man con sus adaptaciones al cine. A mí me encanta (miraba el dibujo animado cuando era chica) y nunca pude encontrar una película que me parezca correcta. Ignoro si se debe a que me falta leer comics (bueno, es obvio que sí) o si realmente nunca le dan en el clavo. Después del momento nostálgico, quiero decir que, si bien esta película me gustó porque tiene varios aciertos, no me fanatizó. Incluso creo que me gusta más The Amazing Spider-Man (la primera, olvidemos la segunda, please) que esta. 

Esta película muestra qué pasó con Peter Parker (Tom Holland) después de la pelea en el aeropuerto de Captain America: Civil War. Empieza de una forma poco climática y luego se va adentrando en los problemas de Peter, que son los de cualquier chico de 15 años: tratar de encajar en la escuela, salir con la compañera de la que está enamorado, construir su identidad. Y dentro de esa identidad está su alter ego, Spider-Man, que necesita misiones “grandes” para seguir creciendo y ganarse la aprobación de Tony Stark (Robert Downey Jr.). 

Empiezo con las fallas, así termino la reseña de una forma más alegre. Las anteriores entregas de Spider-Man tenían clichés, pero esta cayó en clichés burdos. Sentí que estaba frente a otra película para adolescentes (bueno, lo es), de esas que siempre terminan igual. SPOILER El tema de no llegar a la competencia de Matemáticas, la chica popular que organiza el baile y camina en cámara lenta, EL BAILE, el titubeo torpe del chico frente a la chica popular, la invitación, la fiesta privada en donde algo se rompe. Estoy harta de ver eso en las películas. FIN DEL SPOILER Los que no lean el spoiler y no hayan visto la película, se darán cuenta a qué me refiero ¿Y por qué Tia May (Marisa Tomei) aparece sólo para que los hombres babeen por ella? ¿Por qué la chica popular (Liz, interpretada por Laura Harrier) SPOILER tiene que ser rescatada por el héroe FIN DEL SPOILER? ¿No tuvimos suficiente con Mary Jane? ¿Dónde está Gwen Stacy? ¿¿Dónde?? Etcétera, etcétera, etcétera. Otra cosa que no me gustó: SPOILER el traje que puede hacer de todo me aburre. Prefiero al héroe con un traje clásico con el que pueda usar el cerebro para salir de los problemas. FIN DEL SPOILER Por otro lado, las escenas de acción no me produjeron nada. Si buscaron el asombro, a mí me pasaron de largo. Desastre.


Ahora, lo lindo. Me gusta que el amigo del protagonista ya no sea Harry Osborn y hayan elegido a Ned Leeds (Jacob Batalon), personificado de una forma más simpática, más brillante y más “real”. Me reí mucho con él. Otro de los aciertos es que hayan dejado descansar un poco a Duende Verde: el villano es Adrian Toomes/Vulture (Michael Keaton), que no se había explorado en las películas anteriores. Celebro que no aparezcan tantas escenas con Tony Stark/ Iron Man como se había visto en los primeros trailers. Y (un poco a la contraria de la opinión general y tal vez sea mi culpa, porque no leí los comics y no puedo comparar) me gustó el personaje de Zendaya y cómo lo llevó ella. Hay escenas, además, en donde se encuentra un remate que yo no esperaba y hubo un giro que no vi venir. A pesar de que en la película se destaque el humor, hay una escena muy dramática y muy linda al mismo tiempo sobre el final, edificada sobre una frase con la que cierto personaje me hizo recuperar la confianza en su buen juicio. 

Sobre el actor que ahora interpreta a Peter: Tom Holland hace un buen trabajo y se gana rápido el cariño, pero no sé por qué sigo pensando que Andrew Garfield era más plástico para hacerlo. Tobey Maguire era sencillamente correcto. No pude ver las películas de los '70 como para seguir comparando. 

En fin, creo que me extendí demasiado. El balance entre lo malo y lo bueno me da “película buena” y ya. No pasó a ser una de mis preferidas y lo lamento muchísimo porque bueno… se trata de Spider-Man. Veré qué le depara al héroe en su próxima aparición. 

viernes, 19 de enero de 2018

"La isla del Dr. Moreau", de H. G. Wells


Título: La isla del Dr. Moreau

Título original: The Island of Doctor Moreau

Autor: H. G. Wells

Año de publicación: 1896

Traducción: Carolina Martínez Muñoz

Calificación: 🌟🌟🌟🌟🌟


El estudio de la Naturaleza vuelve al hombre tan cruel como la propia Naturaleza.


Siento que no puedo hablar de este libro sin evocar el espanto. Mientras lo leía resonaba en mi cabeza una frase de El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, en donde alguien grita “¡El horror! ¡El horror!”. Un resumen de lo inexplicable. La isla…  me pareció igual de contundente en cuanto a la temática y cada capítulo termina con una frase que te envía directamente al siguiente, casi sin pausas, con una reflexión digna de figurar en las citas favoritas. Sé que mi reseña no estará a la altura del libro, pero puedo conformarme con expresar mis sentimientos hacia él. 

Edward Prendick es un biólogo que naufraga y es rescatado por un barco que tiene un cargamento y pasajeros muy peculiares. El cargamento se trata de animales enjaulados y quien debe llevarlos a una isla es un hombre llamado Montgomery que afirma vivir allí. Al llegar a la isla, Prendick (que no fue invitado a quedarse en ella, es importante aclararlo) se encuentra con una fauna indefinible y empieza a interiorizarse con los experimentos de un tal doctor Moreau. Lo demás, es sobrevivir. 

No quiero decir cuál es el secreto de la isla y qué es lo que se cuece en ella. Revelaría demasiado y le quitaría la gracia al libro, aunque probablemente muchos ya lo sepan (por spoilers o por las películas). Cualquier persona que tenga corazón (no importa si es proteccionista de animales o no) se sentiría apabullada por las atrocidades de las prácticas del doctor Moreau. Me abstengo de llamarlas “científicas”. Este libro me causó un dilema moral, un quiebre en el análisis pasivo-objetivo. Creo que refleja un poco las inquietudes de Wells acerca de la dirección que estaba tomando la ciencia sobre el final del siglo XIX (según pude leer, se pusieron “de moda” las vivisecciones y Wells también estudió biología) pero no quiero arriesgarme a decir algo más. Me gustaría leer La máquina del tiempo y otros de sus libros para esas cosas. Sí podría pensarlo por el lado de la hipocresía victoriana, ya que esto fue publicado en 1896: sigue en pie eso de ocultar la parte incivilizada del ser humano (e incluso la de los animales que se presentan en la isla) por temor a lo que surja en el caso contrario. Eso de poseer algo que no se puede controlar paraliza, pero también pone en marcha la inventiva del aparato represivo de Moreau. SPOILER  Por eso el recitado de las leyes, el látigo que portan los hombres, la “Casa del Dolor” que causa temor entre los híbridos. FIN DEL SPOILER 

Los personajes de La isla…  no están construidos para agradar. Para mí, ni Prendick se salva de los cuestionamientos. Moreau inflige dolor, pero Prendick no logra salir de su posición de hombre europeo privilegiado para empatizar con aquellos que son distintos, como si le costara desprenderse de la mirada de Robinson Crusoe. Apelo a dos o tres momentos de lucidez de Prendick en donde se abandona a su suerte. Sin embargo, Moreau es quien falla: su mirada (y sus actos, en consecuencia) es más peligrosa que la de Crusoe. Reinventa al ser humano o, mejor dicho, lo sigue entronizando frente a todos los seres vivos del planeta, sacándole las emociones. Y está bien jugado, porque de lo contrario sería igual a todas esas bestias que corretean por ahí, ¿no? Es terrible pensarlo, incluso decirlo en voz alta me da asco. Me he cruzado con personajes ficticios perversos, pero hacía mucho tiempo que no me cruzaba con uno tan indefendible (desde Lolita, para ser exacta). Se me ocurre compararlo con el doctor Frankenstein, en todo caso. Refiriéndome a lo puramente técnico, no estoy segura de que todos sean personajes redondos. Moreau y Montgomery no evolucionan y, SPOILER por no hacerlo, terminan siendo “devorados” en el final. FIN DEL SPOILER Si esto no implica darwinismo, no sé qué es. 

Sobre la narración, no tengo casi nada que criticar. No sé si eso me deja tranquila o si me inquieta por ser incapaz de encontrarle una fisura. La verdad es que el relato de Prendick es conciso, deja cuestiones implícitas para que las complete el lector y se expresa de manera sencilla, a pesar de ser un hombre de ciencia que hace esperar un discurso más enrevesado. Agradezco también que las descripciones de los procesos de experimentación no sean tan gráficas como creía (eso no quita que me hayan causado impresión, obviamente). Me gusta que Wells prefiera que se entienda todo antes que el libro quede abandonado por sus dificultades científicas y/o filosóficas, empapadas por las discusiones de fin de siglo. Hay frases, como ya dije, que son profundas y merecen darles la vuelta. No creo que leer este libro termine en una experiencia vacía, sobre todo porque permite aprender sobre el contexto. Los debates entre Prendick y Moreau, aunque disten de ser una gran iluminación (a mí me basta con el planteo, por lo menos), dan para pensar. Lo único que podría añadir, por una cuestión de género, es que las escasas mujeres que hay en este libro son animales y cargan con un trato peyorativo del narrador. No hay término medio: o parecen prostitutas o son pudorosas, además de feas. 

El final me gustó mucho porque no pasó por alto los problemas que trajeron esas experiencias. En ese sentido, el contraste con la civilización es muy sincero y me hizo recordar el final de otro libro. 

Así que me llevé La isla del doctor Moreau como una de mis lecturas preferidas del 2017. Siempre considero que las historias que impiden que las sueltes son las mejores y por lo general cuando me sucede terminan siendo excelentes. Esta no es la excepción. Me alegro de haber leído a Wells (¡por fin!) y saber que es un autor que va más allá de las aventuras de ciencia ficción e invita a quedarse en la isla después de cerrar el libro. Si me atrevo.